Abrió las portezuelas y la pareja subió. Barbara arrugó el ceño al coger el periódico, y lloró mientras leía el artículo. El sedán se internó en el tráfico.

El coche llegó a la autopista y Marco, los ojos en el espejo retrovisor, les preguntó si estaban cómodos, si querían más aire o música. Levon no sabía si ir al hotel o directamente a la policía. Se sentía como si hubiera sufrido una amputación en el campo de batalla, como si le hubieran arrancado brutalmente un miembro y quizá no sobreviviera.

Al fin el coche enfiló lo que parecía un camino privado, bordeado por matojos morados y florecientes. Dejaron atrás una cascada artificial y pararon ante la suntuosa entrada portecochère del Wailea Princess Hotel.

Había fuentes azulejadas a ambos lados del coche, y a un lado, estatuas de bronce de guerreros polinesios que emergían del agua con lanzas; en el otro, embarcaciones con batanga llenas de orquídeas.

Los botones, con camisa blanca y pantalones cortos rojos, corrieron hacia el coche. Marco abrió su portezuela y Levon, mientras rodeaba el sedán para ayudar a Barbara, oyó que repetían su apellido por doquier.

Reporteros con cámaras y micrófonos corrían hacia la entrada del hotel.

Corrían hacia ellos.

17

Diez minutos después, Barbara, aturdida y desorientada por el largo viaje, entró en una suite que en otras circunstancias habría considerado majestuosa. Si hubiera mirado la tarjeta colgada detrás de la puerta, habría visto que la habitación costaba más de tres mil dólares diarios.

Entró en el salón como una sonámbula, mirando la alfombra de seda anudada a mano sin verla, un dibujo de orquídeas sobre un fondo color melocotón, los muebles tapizados, el enorme televisor de pantalla plana.

Fue a la ventana y miró la belleza también sin verla, buscando sólo a Kim.

Había una estupenda piscina con forma complicada, como un cuadrado superpuesto sobre un rectángulo, jacuzzis circulares en la parte baja, una fuente semejante a una copa de champán en el medio, derramando agua sobre los chiquillos que jugaban debajo.



29 из 200